Volver a Escuelas Solidarias

Por una vida mejor.

La vida es algo sagrado e intocable. Algo que nadie tiene derecho a arrebatarle a nadie, ya que es un regalo y ningún ser en este mundo es dueño de la vida de otra persona. Sin embargo y desgraciadamente en este mundo sigue existiendo la pena de muerte en países como la India, Japón o Bielorrusia. Este hecho, tan horripilante por un lado, y tan cierto por otro, es inconcebible y sigue aplicándose en, aproximadamente, 59 países como la pena máxima.

Aunque sólo sea aplicada a los más crueles delincuentes es un grave error, ya que nadie tiene derecho a quitarle a otra persona lo que no es suyo.

Según los últimos datos de los que dispone Amnistía Internacional:

95 países y territorios han abolido la pena de muerte para todos los delitos.

9 países han abolido la pena de muerte para todos los delitos salvo los excepcionales, como son los cometidos en tiempo de guerra.

35 países son considerados como abolicionistas de hecho: mantienen en su legislación la pena de muerte, pero no han llevado a cabo ninguna ejecución en los últimos 10 años o más y se considera que tienen como norma de actuación o práctica establecida no llevar a efecto ninguna ejecución.

Esto supone que un total de 139 países han abolido la pena de muerte en su legislación o en la práctica.

Sin embargo:

58 países y territorios mantienen y aplican la pena de muerte, aunque el número de los que realmente ejecutan a presos en un año determinado es mucho menor. En 2009 sólo se llevaron a cabo ejecuciones en 18 países.

Pero, pese al gran avance alcanzado durante todos estos años, en el año 2010 hemos tenido algunos retrocesos:

En el año 2009 fueron condenadas a pena de muerte en el mundo a 17.118 personas.  Éstas son sólo cifras mínimas; las reales son más elevadas, pues no hay información disponible completa de países ejecutores como China, Egipto, Irán, Malasia, Sudán, Tailandia y Vietnam.

 

Enrique Martín Padrón.